PSICOLOGIA Y
DERECHO EN UNA DIMENSION
EL HOMBRE ARQUETIPO DE SU
PROPIO FUTURO
Distinguidos lectores, permítase me en esta ocasión, expresar algunas
ideas y sentimientos profundos en mi
persona, sanos y en ánimo de aportar algunos pequeños conocimientos en el
proceso de formación de jóvenes, en fases Bio-psico-social de maduración individual,
que permitan a los mismos consolidar algunos criterios en el orden del crecimiento
personal, familiar y social. Lo que probablemente en el futuro, podrá
revertirse en bonanzas para el y los demás.
Dentro de este marco conceptual, es importante hacer mención de la
necesidad de someternos a unas reflexiones profundas sobre nuestros propios
intereses, limitaciones y potencialidades. También en ese mismo orden, definir
claramente y con gran amplitud, cuales son nuestros objetivos y metas que deseamos lograr en la vida, y si realmente son nuestros sueños alcanzables
o solo una utopía. A nosotros solo nos
toca dimensionar a los mismos, en un marco de prudencia y objetividad,
con una óptica futurista a favor de los mejores intereses personales, pero sin
pisotear los derechos de los demás. Es posible, que estos criterios
conceptualizados respondan a vivencias personales, pero están orientados en el
mejor de los sentires.
De igual forma y dándole continuidad a este paquete de consideraciones, (aunque
ya en un plano socio-personal) deseo elevar a un nivel de alto relieve, la necesidad de que si
pensamos en nuestro futuro, es importante saber, que dependiendo de nuestra percepción
de las cosas, podremos orientar nuestras ideas, en post de la conquista de
metas en un marco de actualidad y vanguardia. Todo esto con el propósito de
edificar un futuro provisorio, en cualquier ámbito de las dificultades de la
vida moderna y de la competitividad, en
cualquier plano de interacción social. No deseo con esto proyectar una visión
negativa de la realidad social, de un país incipiente en los procesos de democratización
y construcción de una estructura jurídica y legal, que amerita revisiones
concienzudas por cierto, de cierta magnitud a la luz de los nuevos avances de
la Psicología jurídica internacional.
En esos lineamientos conceptuales, debemos tener presente siempre, que
somos los responsables directos de construir nuestro propio futuro y esto es
posible realizarlo primero y antes que
nada, diseñando todo un programa de alta visión, tomando en cuenta las
perspectivas y los elementos circundantes, nuestras aspiraciones, potencialidades
y limitaciones, las diferentes alternativas de soluciones de conflictos frente
a las limitaciones propias de la vida. No es conveniente perder de vista todos
estos elementos circunstanciales y estructurales de personalidad y
socio-cultural, para el buen desarrollo de un programa futurista.
Hombres y mujeres del futuro, no bifurquen su camino al éxito, no se
dejen arrastrar al abismo por el dulce
placer de una vida mundana, libidinosa (En una burbuja del éxtasis de la
sexualidad humana), saturada de alcohol y drogas, apartado de todo principio de
la moralidad y la ética, en todos los procesos de comportamiento humano, social
y profesional. Es preferible una vida llena de comedimientos, de respeto a los
demás en un disfrute pleno de satisfacciones de una vida sana, con un norte
eminentemente humanístico y en una interacción con los demás, en un plano de
hermandad y tratando de mejorar su calidad de vida, en un marco de honestidad y
sabiduría natural.
Teódulo Polanco
Blanchard
Psicólogo/Jurista
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