PSICOLOGIA Y DERECHO EN UNA
DIMENSION
Santo Domingo Oeste, R.D.
12/04/2007
EL ESTRÉS
UN ENEMIGO SILENCIOSO
Distinguidos lectores, vamos hablar hoy del Estrés un enemigo mortal.
Cuan dulce es una vida tranquila y relejada, de un valor inconmensurable. En
esa misma dirección y en sentido contrario y de manera silenciosa, nos
encontramos frente a un enemigo altamente peligroso, capaz de producirnos
trastornos y disfunciones, en el orden Psico-emocionar, físico, social y hasta la muerte.
En otro orden de ideas, es importante destacar que el estrés, es una
tensión nerviosa, o una presión
psico-emocional, es por eso que debemos verla en tres grandes direcciones, el
Psicológico, Emocional y el Físico, cada una con sus características y
expresiones sintomáticas especificas.
De connotada importancia es destacar, que las personas, atendiendo a su
capacidad perceptiva y física, con su enfoque de las cosas, determinarán el
nivel y el tipo de estrés. Algunos
pensadores de la conducta, entienden que el mismo se clasifica en tres
grandes grupos (Psicológico, Emocional y
Físico) que responden a condiciones especificas.
Aunque no es menos cierto, en esa misma tesitura, otros grandes
pensadores, destacan cinco grandes grupos tales como: Estrés químico,
electromagnético, nutricional, físico y térmico. A todo esto, lo importante es
la capacidad de manejo que podamos tener las personas del mismo. Es importante
la capacidad perceptiva, como su salud
física y mental, frente a un constructo
situacional del estrés, lo que marcará sus niveles y dirección
Ya que hablamos de dirección del estrés, destacar que la misma tiene un
perfil prismático positivo y otro negativo. Esto hace interesante conocer de
ellos, que el enfoque positivo nos
permite enfrentar elementos de estrés con cierto dinamismo, en dirección a resolver
situaciones de beneficio y crecimiento personal. Por el contrario el negativo
nos sumerge en situaciones de peligro, a la salud física y mental y el franco
deterioro al entorno social.
Algunas corrientes psicológicas, consideran que el enfoque que nos
hacemos del mismo, responde a situaciones vivénciales de nuestra infancia, en
un plano formativo y experienciales. Más aun, se circunscriben a situaciones de
codificaciones genéticas ancestrales. Esto nos dice, que cientos de miles de
años, venimos arrastrando las posibles respuestas al estrés, en sus diferentes
circunstancias del momento. De esta manera se originan en término de
respuestas, comportamientos tales como: el comer en exceso, fumar, tomar
alcohol, etc.
En término de respuestas del estrés, debemos destacar que pueden estar
en dos direcciones, atendiendo a la intensidad de la misma, las de tipo aguda
(donde la misma es de corta duración) y la crónica (a larga duración). Estas
respuestas son conocida como un proceso, donde el cuerpo reacciona frente a la
posible situación de amenaza y donde el mismo en sus aspectos Bio-químico,
libera sustancias hormonales como: la Adrenalina y el Cortisol. En término de
comportamiento, la tendencia es a la huida o a
luchar, con respuestas psico-fisiológicas, de palpitaciones y de
apertura mental, para luego entrar en un posible regreso a la normalidad.
Es importante distinguir cuando estamos en situaciones de estrés, de la
siguiente manera: con niveles de ansiedad, distracción, baja concentración y
preocupación etc. En caso que se
prolongue esta situación, la sintomatología es diferente: cansancio, depresión,
mareo, dificultades en su respirar, fuertes palpitaciones etc. En ese mismo
sentido debemos tener presente, que nuestra salud se afectara de la siguiente
forma: trastorno en el sistema Cardiovascular, el Sistema Digestivo, el
Inmunológico etc.
En este orden de ideas, debemos reducir los niveles de estrés de la
siguiente forma: buscando cambiar
algunos de nuestros esquemas mentales, practicando ejercicios físicos y
mentales, que mejoren nuestro estado de ánimo, el apoyo emocional familiar y
social, una dieta alimentaria saludable, una vida sexual sana, con una práctica
frecuente en lo posible, etc.
En esta misma tesitura es importante establecer, que existen situaciones
estresantes, que nos sacan fuera de
control y es de gran importancia, la visita a profesionales de la conducta, con
el propósito de no permitir que la misma se agudice y mejor aun, disminuir o
erradicar la presencia del estrés. Para tales fines, existen métodos
psico-terapéuticos y farmacológicos excelentes.
Dentro de nosotros mismos, se encuentran los esquemas disfuncionales y
sus soluciones, solo tenemos que buscar con un sentir firme y positivo. Es por
eso que debemos tener siempre presente, que el estrés es un compañero
inseparable y mortal, por sus consecuencias físicas y emocionales.
Los aspectos estructurales bio-psicológica, nos dice que poseemos dos
grandes estructuras físicas El Sistema Nervioso Autónomo, (constituido por
Sistema Parasimpático y el Sistema Nervioso Simpático) el cual: conduce todas
las funciones biológicas involuntarias, como la respiración, digestión etc. Y
la estructura Psicológica, que regula todos los procesos mentales y emocionales. En termino todo esto
de comportamiento
A modo de conclusión esto nos
dice, que hay toda una gama de respuesta física y psicológica frente a situaciones
de peligro, que puede ser de lucha o de huida. Claro esta, que todo esto en una
correlación de respuesta Bio-psico-social, eminentemente dinámica. En ese orden
de ideas, la misma marca la importancia de la necesidad de la observación y la
modificación de conducta, en favor del
humano y su entorno social.
Lic. Teódulo Polanco Blanchard
Psicólogo/Jurista
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