domingo, 5 de mayo de 2013


LA CONDUCTA HUMANA
COMO RESPUESTA AL ENTORNO Y EL INCONSCIENTE

Distinguidos lectores, hablemos de  condiciones innatas (físicas y psíquicas, pero en este caso sobre la naturaleza psíquica) en el ser humano, que van de muchas maneras a modelar las respuestas que el humano tiende a dar frente a su entorno. Es por eso, que frente a la presencia de los elementos circunstanciales de dicho entorno, el individuo escogerá de manera inconsciente y consciente, un sin número de respuesta que le oferta el mismo. Todo esto, modelada o con la presencia de elementos inconsciente y a modo de patrones, que escalan en los diferentes estratos del psiquismo humano y que  afloran, al más elevado de dichos estrato (El consciente, como parte superior en la estructura topográfica del psiquismo humano, donde habita el EGO/YO).

En ese mismo tenor, y Según el Psicoanálisis ortodoxo, destaca en la estructura topografía del  psiquismo humano, tres grandes niveles, los siguientes: A- El Inconsciente, como el nivel más profundo en el que habita el ELLO, o también descrito como el INDIO, en el cual se encuentran los impulsos primitivos, indómitos, en busca constante de satisfacer sus necesidades sin límites ni fronteras, B- El Sub-consciente; en el mismo, habita parte del ELLO y del EGO (YO) , en una lucha interminable por la supremacía, las cuales dan lugar o paso al nacimiento,  de una estructura o tabla de valores de aspectos morales, fruto de su formación en el hogar y medio ambiente, y que FREUD le llamó SUPER-EGO, C- El CONSCIENTE; en el que habita el EGO O el YO, al cual se le suma, aquel elemento de naturaleza  Moral el SUPER-EGO,   conformado el mismo por valores morales, espirituales. Etc. Como también materia de naturaleza inconsciente, pero debemos tener claro que, el EGO su función principal o especifica es la de frenar o ser un filtro entre las necesidades del inconsciente y el consciente, la realidad, los valores, elementos del entorno, etc. En ese contexto, ese elemento psíquico, está conformada para proteger la salud psíquica, como función vital y adecuarse a su entorno social, (otra de  sus funciones principales) por la condición en el humano de ente-gregario.

Dentro de este marco de ideas, y apoyándome en esos postulados del psicoanálisis (ortodoxo) y otros aportes de pensadores del psicoanálisis no ortodoxo y de la psicología modernista, nos atrevemos a reflexionar sobre el comportamiento de algunas conductas o patrones de comportamientos, en que el humano se aventura  a involucrarse en múltiples escenarios de vida y de muerte. Esto según consideraciones freudianas, responde a la presencia de dos grandes pulsiones, que el entendía habitaban en el ser humano, en una lucha sin cuartel y que inclinan a los seres humanos, a  involucrarse en  escenarios de vida o de muerte. Pulsiones estas que llamó EROS Y THANATOS, los cuales respondían a dioses de la  mitología Griega y que representan El Amor y La Muerte, en donde el consideraba, que estos impulsos guiaban toda la dinámica del individuo en lo inconsciente y lo consciente, como estructura fundamental de la conducta del humano, en el marco de su entorno social.

En ese marco conceptual, me voy a atrever a destacar prácticas que podrían constituirse ejemplo de la temática  en cuestión, que ponen de manifiesto esos impulsos guiadores de conductas, tales como: EL CIRCO ROMANO: En el mismo, se ponían de manifiesto, esos impulsos o tendencias del humano a presenciar hechos abominables, de sangre, pero que gustaban sobre manera a los espectadores, con el impulso de muerte desarrollado. Además, esto responder a patrones culturales, que se apoyan precisamente en esos criterios que sostenemos. Pero más aún, las mismas  inclinaciones a presenciar esos eventos de sangres, elevaba las pasiones sexuales en los espectadores, que luego se involucraban en grandes orgias en el que, por demás está señalar que corría el líquido seminal a raudales y en el que se ponían de manifiesto, sentimientos Sadomasoquista  (según Freud, el masoquismo (también calificado como Perversión Sexual por otros psicoanalistas, y profesionales de la conducta. Aunque en la actualidad El Manual Diagnóstico y Tratamiento de los Trastornos Mentales, descontinua esos términos, aparentemente) en el cual, evidencian tres grandes niveles 1-Erogeno, 2- El Femenino y el 3- El Moral). Todo esto, como producto de esos espectáculos y de las pulsiones sexuales,  exacerbadas por cierto y postuladas por Freud, sobre la Libido o Energía Psíquica, como eje central de la dinámica humana, de la pasión sexual, y de toda posible sensaciones percibidas a un simple  contacto humano, de persona a persona (por ejemplo, darse las manos,  como una descarga Psico-sexual, etc.).

En ese mismo orden de ideas, debo destacar que la historia señala en el caso nuestro, como país en el que los anales de la historia destacan frenéticas luchas fratricidas, que no estoy cuestionando sus razones, logros y consecuencias. Con esto, solo pretendo destacar, algunos  personajes que se involucran en escenarios de muerte, en un plano de violencia sanguinaria en esas luchas interinas y otros personajes que por el contrario, se involucran en las mismas,  asumiendo roles protagónicos en plano de no violencia, o si así pudiera decirse, no se les puede imputar hechos de violencia, sino mas bien en planos ideológicos de la misma. En una ocasión en relación al tema, destaqué dos personajes históricos importantes de nuestro país, en un Escrito Periodístico, en el que asumían roles diferentes, como también  en hechos y tiempos diferentes, que ponen en alto relieve la presencia de dichas pulsiones naturales en cuestión. Dichos personajes JUAN PABLO DUARTE Y DIEZ (Ideólogo) y FRANCISCO ALBERTO CAAMAÑO DEÑO (Propenso a los hechos de violencia y sangre, reconocido por sus múltiples involucraciones en hechos de esta naturaleza, señalados por la historia). Ambos en múltiples ocasiones y escenarios, se involucraron asumiendo sus roles ya mencionados, Ideológico y de Sangre  ya destacados repito, en los periódicos, en sus diferentes épocas, a ambos, se les atribuyen sentimientos patrios muy ganados por los mismos. Pero yo solo destaco, las inclinaciones naturales o de pulsiones de cada uno de esos personajes históricos, en función a los postulados del Psicoanálisis Freudiano. 



Teódulo Polanco Blanchard
Psicólogo/Jurista

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