PSICOLOGÍA Y DERECHO EN UNA SOLA DIMENSIÓN
LA ISLA DE LA HISPANIOLA: Primer
grito en defensa, DE LOS DERECHOS HUMANOS
Dominicanos es de alta satisfacción para mi persona,
destacar cuan orgulloso me siento de ser dominicano, pero no basta con eso, ya
que debemos procurar levantar una voz, en defensa de los derechos
inalienables como nación libre e independiente, de cualquier potencia extranjera.
En ese orden de ideas, y enmarcados en una visión retrospectivo, deseo destacar
que si es cierto, que la Revolución Francesa del 1789, se constituye un bastión
a la defensa de los derechos humanos por sus logro, sus motivos y sus
decisiones, pero no es menos cierto, que con la llegada de Colon a nuestra Isla
de Quisquella, bautizada como Isla de la Española, por sus intenciones expansionista
propia del imperio Español de la época, que dio lugar a los más grandes
maltratos, abusos, latrocinio, genocidio y todas las posibles violaciones a los
derechos humanos. Simultáneamente, nace un grito de defensa a los derechos
humanos en esa época de terror para los isleños de quisqueya, y se eleva una
voz en defensa de los mismo, con el famoso sermón de ad viento de Fray Antón
de Montesino ¨ Soy una voz que clama en el desierto¨
por otro lado y en esa tesitura, debemos destacar que de
esa época y ese significativo sermón, se constituyen en un verdadero y
primer grito de defensa a los derechos humanos, aspecto que deberíamos reclamar
además de otros, o hacerlo saber al mundo, sobre méritos que nos corresponden
como tal. En cuanto a otros aspectos también a reclamar y específicamente a la
mal llamada Madre Patria, sobre el
genocidio y latrocinio de nuestras riquezas y patrimonio nacional, que fueron
robados de nuestro país por los españoles y ordenes de la Corona Española,
reclamos que deben hacerse en cortes internacionales. Reclamos estos, apoyados
en el genocidio de nuestros aborígenes, que desde el año 1492 con la presencia
infame de Cristóbal Colon y su comitiva de malhechores, los cuales según Frank
Moya Pon, en su excelente obra literaria de contexto histórico ¨EL PASADO
DOMINICANO¨, en el cual, destaca los datos estadísticos, sobre el número de aborígenes
nuestro, que ascendía a la suma de 400,000,
en donde a los años del 1520, solo quedaban algunas docenas, de nuestros aborígenes
y el agotamiento de nuestras minas, de metales preciosos. Esos reclamos debemos
los dominicanos darle curso, entre otras cosas.
Teódulo Polanco Blanchard
Psicólogo/Jurista
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