PSICOLOGIA Y DERECHO EN UNA DIMENSION
DR. LEONEL FERNANDEZ REYNA
CULPABLE O INOCENTE
Santo Domingo
Oeste
15/07/2013
Amables lectores vamos a abordar un tema que aunque de
connotada importancia, de por si resulta enojoso y penoso a la vez. Todo esto
desde luego, a tendiendo a que está en la palestra pública, situaciones que
afectan a la ciudadanía en todo su contexto social como tal. Desde luego,
hablamos sobre el alto nivel de corrupción administrativa que viene sucediendo
desde épocas muy remotas. Pero también debemos destacar, que en la actualidad
se han sucedido hechos, que han despertado ese viejo malestar en toda la
comunidad pensante y doliente de los dominicanos.
En ese orden de ideas, encontramos que algunos comunicadores
de manera muy formal, se han constituido voces en defensa de los derechos
ciudadanos de los dominicanos, a tener una vida rodeada de respeto a sus
derechos constitucionales. En ese orden entendemos que debemos destacar, que en
la actualidad y frente al Estado de derecho que vivimos, el cual por demás está
decir es significativamente penoso. Eso atendiendo a que no
se respetan entre otras cosas, ni muchas de sus libertades como pueblo
necesitado de un estado de seguridad ciudadana, ni su democracia en las
elecciones y escogencia de sus mandatarios libre de irregularidades
electorales, ni mucho menos de un clima de respeto, en el manejo de la
administración de los poderes del estado. En otros términos podríamos decir
sobre alta incidencia de corrupción administrativa de los poderes del estado,
sin límites ni decoro.
En ese tenor en la actualidad, nos vemos frecuente mente
bombardeado atreves de la prensa Radial, Escrita y Televisiva, sobre actos de
corrupción por parte de los gobernantes del estado y de frecuentes sometimiento
a los tribunales de justicia, de algunos de esos corruptos Hombres de Poder. En
esa tesitura debemos destacar, que los mismos de manera sofisticada han logrado
evadir el peso de la justicia, haciendo uso de recursos evidentemente
políticos, económicos y sometiendo a su paso a la hegemonía de poder a
instituciones, núcleos sociales y personalidades encumbradas del quehacer
político. Pero no es menos cierto que en esa misma dirección aunque en sentido
contrario, se oponen fuerzas sociales indómitas cargadas de juventud, contraria a los intereses persona listas y de grupo,
jóvenes enbuidos de un sentimiento
patrio noble y lleno de esperanza, de un mañana mejor.
Dándole continuidad a ese orden de ideas y haciendo
manifiesto inquietudes como cualquier otro dominicano, preocupado desde luego, por
la situación imperante en la nación. Donde la misma se traduce en inseguridad
ciudadana en un alto nivel, corrupción administrativa de los poderes del estado
desbordando nuestros límites territoriales, debilidades en nuestras estructuras
jurídicas y legales, indolencia en un número significativo de dominicanos
frente a nuestros males y dolencias nacionales. Como también debemos señalar,
la presencia empobrecida de pequeñas núcleos y voces sociales arando en el desierto
y un analfabetismo de índice alarmante. Como también, lo que por demás está
decir, es la significativa invasión pacífica y las burlescas relaciones
diplomáticas, con el vecino pueblo haitiano. Señores esto invita a reflexiones
profundas, a la búsqueda de alternativas de solución inmediatas. Tenemos también
que valorar nuestros puntos débiles, y de igual forma tenemos que sopesar con precisión,
nuestros reales estadios de fortaleza y encausar por el mejor de los senderos,
los destinos nacionales.
Por otro lado y atendiendo al tema que nos ocupa, en
resientes situaciones y específicamente
en momentos actuales, se ha estado tratando el tema de la corrupción
administrativa y el papel estelar del Dr. Leonel Fernández, como ex presidente
de la República en tres ocasiones. El cual según algunas opiniones y personalidades, posiblemente involucrado en
actos de corrupción, de indolencia incomparable en su manejo como jefe de
estado, del anterior periodo. Dejando a su paso
una situación calamitosa para el pueblo dominicano, con posible o no
actos de corrupción, pero si una situación calamitosa en el orden socio-económico
y cultural y un manto de oscuridad, en todo el tinglado de poder.
En ese tenor, debemos
destacar que el periódico matutino Hoy, de fecha 17/7/2013 en un artículo periodístico
de cierta importancia, destaca que algunas instituciones civiles
reclaman el cese a la corrupción del ministerio público y los tribunales de
justicia, no permitiendo que se le dé
curso a las demandas, en dirección no solo al caso del Dr. Leonel Fernández, sino
también de otros posibles corruptos, involucrados en el Dicho Ex presidente. En
situaciones similares, se han sucedido situaciones de protestas por núcleos
sociales sobre el caso del Dr. Leonel Fernández y la Procuraduría General de la República la cual de manera inexplicable o de manera confusa, a procedido a engavetar
las diferentes demandas expuestas por el Dr. Guillermo Moreno un reconocido líder
político. También debemos destacar que
el mismo, en su momento califico
de actos de corrupción el engaveta miento de dicha demanda, en el que
posiblemente hubiese envuelto tráfico de influencia y dinero, para que se
dieran esas situaciones que el califico como actos de corrupción tan
acertadamente, de los poderes del estado y de sus más altos representantes.
En esa tesitura consideramos de connotada importancia y frente a la participación
de algunos sectores de la sociedad civil, los cuales presentan, criterios divergente en el que por un lado se
evidencia consideraciones de culpabilidad, por parte del Dr. Leonel Fernández y
por otro lado el respaldo de grupos de profesionales del derecho y sectores
sociales al Dr. Leonel, entendiendo que el mismo es inocente, de los casos
imputados. Frente a esta situación consideramos, que el Dr. Leonel debe
enfrentar en los tribunales de justicia, dicha caso y demostrar su inocencia en el marco del
debido proceso. Sin tener desde luego, que evadir la acción de la justicia con
supuestas escaramuzas, que argumentan algunos sectores, instituciones y
personalidades del quehacer político. Pero señores, (¡quien pondrá el cascabel al gato¡) todo esto nos lleva a los
dominicanos a situaciones de empobrecimiento de procesos de justicia y de
manejo no adecuado y honesto de los poderes del estado, y sumerge de igual
forma al país, en situaciones calamitosas que debemos enfrentar como país civilizado
y democrático y en un gesto de solidaridad a nuestro pueblo en su dolencia. Creo
que los dominicanos debemos ya adoptar cierta postura de solidaridad, frente al
caos socio-político y democrático que vivimos en la actualidad. Esta bueno ya
de permitir, que se sigan sucediendo hechos de esta y otra naturaleza, que
desfavorecen el proceso de democratización del país.
¡Que viva la República Dominicana, que viva Juan Pablo Duarte¡
Teódulo Polanco Blanchard
Psicólogo/Jurista
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