miércoles, 17 de julio de 2013

PSICOLOGIA Y DERECHO EN UNA DIMENSION
DR. LEONEL FERNANDEZ REYNA
CULPABLE O INOCENTE
Santo Domingo Oeste
15/07/2013
Amables lectores vamos a abordar un tema que aunque de connotada importancia, de por si resulta enojoso y penoso a la vez. Todo esto desde luego, a tendiendo a que está en la palestra pública, situaciones que afectan a la ciudadanía en todo su contexto social como tal. Desde luego, hablamos sobre el alto nivel de corrupción administrativa que viene sucediendo desde épocas muy remotas. Pero también debemos destacar, que en la actualidad se han sucedido hechos, que han despertado ese viejo malestar en toda la comunidad pensante y doliente de los dominicanos.
En ese orden de ideas, encontramos que algunos comunicadores de manera muy formal, se han constituido voces en defensa de los derechos ciudadanos de los dominicanos, a tener una vida rodeada de respeto a sus derechos constitucionales. En ese orden entendemos que debemos destacar, que en la actualidad y frente al Estado de derecho que vivimos, el cual por demás está decir es significativamente penoso. Eso atendiendo a  que  no se respetan entre otras cosas, ni muchas de sus libertades como pueblo necesitado de un estado de seguridad ciudadana, ni su democracia en las elecciones y escogencia de sus mandatarios libre de irregularidades electorales, ni mucho menos de un clima de respeto, en el manejo de la administración de los poderes del estado. En otros términos podríamos decir sobre alta incidencia de corrupción administrativa de los poderes del estado, sin límites ni decoro.
En ese tenor en la actualidad, nos vemos frecuente mente bombardeado atreves de la prensa Radial, Escrita y Televisiva, sobre actos de corrupción por parte de los gobernantes del estado y de frecuentes sometimiento a los tribunales de justicia, de algunos de esos corruptos Hombres de Poder. En esa tesitura debemos destacar, que los mismos de manera sofisticada han logrado evadir el peso de la justicia, haciendo uso de recursos evidentemente políticos, económicos y sometiendo a su paso a la hegemonía de poder a instituciones, núcleos sociales y personalidades encumbradas del quehacer político. Pero no es menos cierto que en esa misma dirección aunque en sentido contrario, se oponen fuerzas sociales indómitas  cargadas de juventud, contraria  a los intereses persona listas y de grupo, jóvenes  enbuidos de un sentimiento patrio noble y lleno de esperanza, de un  mañana mejor.
Dándole continuidad a ese orden de ideas y haciendo manifiesto inquietudes como cualquier otro dominicano, preocupado desde luego, por la situación imperante en la nación. Donde la misma se traduce en inseguridad ciudadana en un alto nivel, corrupción administrativa de los poderes del estado desbordando nuestros límites territoriales, debilidades en nuestras estructuras jurídicas y legales, indolencia en un número significativo de dominicanos frente a nuestros males y dolencias nacionales. Como también debemos señalar, la presencia empobrecida de pequeñas núcleos y voces sociales arando en el desierto y un analfabetismo de índice alarmante. Como también, lo que por demás está decir, es la significativa invasión pacífica y las burlescas relaciones diplomáticas, con el vecino pueblo haitiano. Señores esto invita a reflexiones profundas, a la búsqueda de alternativas de solución inmediatas. Tenemos también que valorar nuestros puntos débiles, y de igual forma tenemos que sopesar con precisión, nuestros reales estadios de fortaleza y encausar por el mejor de los senderos, los destinos nacionales.
Por otro lado y atendiendo al tema que nos ocupa, en resientes  situaciones y específicamente en momentos actuales, se ha estado tratando el tema de la corrupción administrativa y el papel estelar del Dr. Leonel Fernández, como ex presidente de la República en tres ocasiones. El cual según algunas opiniones  y personalidades, posiblemente involucrado en actos de corrupción, de indolencia incomparable en su manejo como jefe de estado, del anterior periodo. Dejando a su paso  una situación calamitosa para el pueblo dominicano, con posible o no actos de corrupción, pero si una situación calamitosa en el orden socio-económico y cultural y un manto de oscuridad, en todo el tinglado de poder.
En ese tenor,  debemos destacar que el periódico matutino Hoy, de fecha 17/7/2013 en un artículo periodístico de cierta importancia,   destaca que algunas instituciones civiles reclaman el cese a la corrupción del ministerio público y los tribunales de justicia,  no permitiendo que se le dé curso a las demandas, en dirección no solo al caso del Dr. Leonel Fernández, sino también de otros posibles corruptos, involucrados en el Dicho Ex presidente. En situaciones similares, se han sucedido situaciones de protestas por núcleos sociales sobre el caso del Dr. Leonel Fernández y la Procuraduría General de la República  la cual de manera inexplicable o de manera confusa, a procedido a engavetar las diferentes demandas expuestas por el Dr. Guillermo Moreno un reconocido líder político. También debemos destacar que  el mismo,  en su momento califico de actos de corrupción el engaveta miento de dicha demanda, en el que posiblemente hubiese envuelto tráfico de influencia y dinero, para que se dieran esas situaciones que el califico como actos de corrupción tan acertadamente, de los poderes del estado y de sus más altos representantes.
En esa tesitura consideramos  de connotada importancia y frente a la participación de algunos sectores de la sociedad civil, los cuales presentan,   criterios divergente en el que por un lado se evidencia consideraciones de culpabilidad, por parte del Dr. Leonel Fernández y por otro lado el respaldo de grupos de profesionales del derecho y sectores sociales al Dr. Leonel, entendiendo que el mismo es inocente, de los casos imputados. Frente a esta situación consideramos, que el Dr. Leonel debe enfrentar en los tribunales de justicia, dicha  caso y demostrar su inocencia en el marco del debido proceso. Sin tener desde luego, que evadir la acción de la justicia con supuestas escaramuzas, que argumentan algunos sectores, instituciones y personalidades del quehacer político. Pero señores, (¡quien pondrá el cascabel al gato¡) todo esto nos lleva a los dominicanos a situaciones de empobrecimiento de procesos de justicia y de manejo no adecuado y honesto de los poderes del estado, y sumerge de igual forma al país, en situaciones calamitosas que debemos enfrentar como país civilizado y democrático y en un gesto de solidaridad a nuestro pueblo en su dolencia. Creo que los dominicanos debemos ya adoptar cierta postura de solidaridad, frente al caos socio-político y democrático que vivimos en la actualidad. Esta bueno ya de permitir, que se sigan sucediendo hechos de esta y otra naturaleza, que desfavorecen el proceso de democratización del país.

¡Que viva la República Dominicana, que viva Juan Pablo Duarte¡
Teódulo Polanco Blanchard

Psicólogo/Jurista

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